Gervasio Sánchez: Fotografías con alma

Leía el otro día en el blog del periodista y viajero Paco Nadal, que hacer fotos que tengan alma es algo que está al alcance de muy pocos. Y estoy totalmente de acuerdo.

Y en este pequeño círculo de fotógrafos con alma, encontramos a Gervasio Sánchez. No voy a hablar de su dilatada trayectoria fotoperiodística porque creo que no necesita presentación. Hace poco estuve en Madrid y aproveché para ver su nueva exposición, Antología. Aunque muy nueva que digamos no es, lleva abierta al público desde el pasado seis de marzo. 

Es una recopilación de su experiencia como fotoperiodista, inmortalizando historias trágicas, el horror de las guerras, la angustia de los familiares de los desaparecidos o miradas que no dejan indiferente a nadie.

Y todo esto en un espacio como la Tabacalera de  Madrid. Naves de techos altos y viejos muros sin restaurar.

Imagen de La Tabacalera de Madrid

Sus fotografías son un viaje duro, teñido de drama, muerte, destrucción y vidas sesgadas. Un sentimiento de inquietud que te envuelve nada más llegar al lugar. Y es que justo al atravesar la puerta de la entrada a la exposición, te encuentras con una sala grande, poco iluminada y una gran pantalla donde van sucediéndose distintas fotografías del autor. De fondo, silencio y el ruido de bombas. Un preludio sonoro y visual de lo que veremos a continuación.

Imagen de la entrada de la exposición

La muestra está dividida en cinco bloques temáticos:  América Latina, Balcanes, África, Vidas minadas y Desaparecidos.

Lo primero que encontramos es América Latina (1984-1992). Estas imágenes pertenecen a los inicios autodidactas del fotógrafo, que aprendió observando el trabajo de otros compañeros de profesión. Aquí podemos ver sus reportajes en El Salvador, Guatemala, Panamá o el Chile de Pinochet.

Imagen del bloque América Latina

Le sigue el período de Los Balcanes (1991-1999), donde retrata el fin de Yugoslavia. En estos diez años, el autor cubrió la guerra serbo-croata y el asedio de la capital bosnia de Sarajevo, entre otros conflictos.

Imágenes duras que dan buena cuenta de la crudeza de la guerra.

Imagen de una niña herida por un proyectil en Bosnia durante la guerra de Los Balcanes.

©Gervasio Sanchez

África (1994-2004) es el tercer bloque. Son fotografías de El Congo, Ruanda o Sudán, con especial énfasis en las tragedias de las mutilaciones y los niños soldado.

Imagen de un niño africano

Niños soldado

de unas niñas agonizando en un orfanato africano.

©Gervasio Sanchez

Imágenes del bloque dedicado a África

Imagen de una mujer dándole el pecho a su hija

Los conflictos europeos y el drama de los afectados por las minas antipersonas componen el siguiente bloque Vidas minadas (1995-2007).

Imagen de una  niña con sus prótesis

©Gervasio Sanchez

Y por último, Desaparecidos, el gran proyecto documental del fotoperiodista sobre los desaparecidos forzosos durante dictaduras y guerras.

Imagen de un panel donde se muestran familiares de los desaparecidos

El año pasado tuve la suerte de entrevistar a Gervasio Sánchez durante la presentación de la exposición Desaparecidos, en La Casa Encendida de Madrid. Y esto es lo que nos contó:


Me quedo con esta frase: “Hay una parte que tiene que ver con esa memoria, con esa búsqueda de la verdad y la justicia por parte de los familiares que batallan para que no se pierda el rastro, sobre todo el rastro de la justicia”. Y con sus fotos, que transmiten y hablan por sí solas.

Así que si queréis ver esta exposición tenéis hasta junio. Y encima, gratis. ¿Qué más se puede pedir?

La Feria de la Candelaria en Cataluña

El año pasado por estas fechas decidimos pasar el sábado en la Feria de la Candelaria de Molins de Rei:

  • Este municipio, de unos 24.300 habitantes, pertenece a la provincia de Barcelona, en la comarca del Bajo Llobregat.
  • La agricultura es el origen de esta fiesta que se mantiene desde hace más de 150 años y que se ha convertido en una de las tradiciones más populares de nuestro país.

¿Cómo llegar?

Nosotros nos desplazamos en tren. Si estás en Barcelona, desde la estación de Plaza de Cataluña tardas una media hora, y unos 20 minutos desde Sants. Así, te ahorras la odisea de buscar aparcamiento en la zona.

Desde un primer momento, me sorprendió la variedad de puestos. Hileras e hileras de pequeños stands con productos típicos de la zona:

Puesto de productos agrícolas en la Feria de la Candelaria de Molins de Rei, en Cataluña.

Estas verduras y hortalizas de la imagen tienen una pinta exquisita desde luego.
Te puedes encontrar toda clase de plantas, flores y semillas. Y no sólo eso, vimos objetos de coleccionista y puestos de artesanía:

Puestos de artesanía en la Feria de la Candelaria en Molins de Rei, Cataluña.

Y este cartel, cuanto menos curioso:

Puesto de la Feria de la Candelaria en Molins de Rei, Cataluña.

Después de este último paréntesis anecdótico, nos comimos unos crepes de jamón y queso que estaban riquísimos.

En general, me encantan este tipo de ferias y mercadillos de localidades pequeñas porque es una buena forma de conocer las tradiciones de esos lugares, probar su gastronomía y descubrir nuevos rincones con encanto.